Category Archives: Sobre la estimulación cognitiva

La atención

La atención

Imagen de: psicologia.laguia2000.com

Nuestro cerebro es capaz de afrontar infinidad de situaciones gracias a sus diferentes capacidades. La atención actúa como “puerta de acceso” y sin ella, seguramente sólo conseguiríamos un rendimiento mínimo.

Atención es: focalizar nuestros sentidos hacia un estímulo determinado para poder aprenderlo y trabajar con él.

Mantener la atención durante un tiempo prolongado recibe el nombre de concentración.

Sin atención es imposible: memorizar, entender una conversación, calcular una operación… por ello es tan importante conseguir dominar esta capacidad y evitar la distracción.

Muchos de los olvidos que tenemos, no son preocupantes, sino que su causa puede estar relacionada simplemente con que no hemos prestado atención.

Te habrá pasado más de una vez, que no te acuerdas lo que comiste ayer. El motivo reside en la poca trascendencia que le das a esa información y, por tanto, la poca atención que le profesas. La atención es selectiva, y la motivación hacia un estímulo, resulta ser un factor desencadenante.

Voy a poner el ejemplo del trabajo: por mucho que nuestro trabajo sea vocacional y nos guste, nuestro cerebro no siempre está preparado para mantener una atención continuada, a pesar de que el incentivo salarial sea una motivación. Por ello, tenemos que hacer uso de la atención voluntaria. Tenemos la capacidad de distraer a nuestra voluntad la atención de algo que nos atrae para centrarlo en otra cosa. Si no fuera así, habríamos dejado los libros en el escritorio y nos habríamos lanzado a jugar al parque con los amigos o tomar el sol.

También existen tareas más complicadas en las que hay que dividir la atención, como por ejemplo, el conducir o el tocar un instrumento y cantar a la vez… pero que se puede hacer con éxito gracias al entrenamiento. A medida que lo practicas, vas automatizando las tareas e inviertes menos atención al realizarlas.

Ejercicios en la vida cotidiana para trabajar la atención:

Una buena forma de conseguir trabajar la atención, pasa por ser consciente de lo importante que es tener los cinco sentidos dispuestos en las mejores condiciones.

En realidad, observar con detenimiento las cosas que nos rodean es algo que solemos dejar de hacer cuando nos familiarizamos con los estímulos de la vida diaria. Los niños, por ejemplo, aún mantienen la capacidad de asombrarse y de maravillarse ante las pequeñas cosas. Utilizan por igual todos los sentidos y no preferentemente los de la vista y el oído. Quizá por esto hay olores y sabores que evocan nuestra niñez, y no tanto nuestra juventud i nuestra edad adulta. Son estímulos que se manifiestan en nuestra memoria porque en aquella época, la de nuestra infancia, éramos más sensibles a ellos y les prestábamos más atención.

Otros ejercicios para trabajar la atención:

  1. Cuando estés leyendo el periódico o una revista, prueba a subrayar una letra o una palabra determinada cada vez que ésta aparezca en el texto.
  2. Puedes practicar tu atención con las páginas amarillas. Ábrelas por cualquier hoja y puedes buscar por ejemplo, cuántos “Jesuses” o cuántas “Marías” aparecen en esa hoja, o cuántos números acaban en 36.
  3. Otro ejercicio puede ser con un objeto cualquiera que tengas por casa. Puedes coger la figura que tienes en la estantería, obsérvala, cierra los ojos y tócala bien, huélela, pruébala… y después intenta describir o recordar todo lo que has percibido.
  4. Ejercicios como las “sopas de letras” o “encontrar las siete diferencias”, que suelen venir en los pasatiempos, también ayudan.

 

Fuente: Colección “Para mantenerse en forma. Juegos de mente”

El lenguaje

El lenguaje

Imagen de: entrepadres.imujer.com

En el momento en que nacemos necesitamos aún un tiempo para que nuestro cerebro desarrolle las conexiones neuronales relativas al lenguaje.

El hecho de nacer sin esta capacidad totalmente desarrollada ya nos da pistas de la enorme complejidad que alberga su estructura.

El lenguaje quizá es la capacidad que nos permite tomar más contacto con lo que nos rodea e influir sobre ello. El lenguaje es la forma de anunciar a los demás que estamos aquí y que tenemos muchas cosas que decir. Gracias al lenguaje existen las tertulias, los actos culturales, las discusiones y cualquier actividad que exprese ideas y que busque, directa o indirectamente, influir en el otro.

Modos de comunicación y contexto:

Como seres sociales que somos, nos es bastante complicado no comunicar, aunque estemos callados. De hecho, el silencio puede significar multitud de cosas según el contexto en el que se dé: desde timidez hasta enfado o incluso complicidad. Y de la misma forma que la omisión de la palabra comunica, nosotros también nos comunicamos mediante otros lenguajes diferentes al de la palabra. Un ejemplo de ello sería el lenguaje corporal.

Ejercicios para practicar el lenguaje:

1- Los modos más atractivos son los que tienes que realizar en grupo, que suelen parecerse más a un juego que a un ejercicio. Uno de ellos es el que consiste en describir una película mediante mímica. Tu ingenio e imaginación serán indispensables para conseguir que tu lenguaje corporal se exprese de la forma más clara posible. 2- Prueba a entablar una conversación con alguien con la particularidad de no poder emplear un determinado elemento gramatical, como por ejemplo no poder decir SÍ o NO. Lo bien que lo hagas será indicativo de tu riqueza lingüística. 3- Otra forma divertida de practicar la comunicación es doblar una conversación que estés viendo, pero sin escuchar lo que se dice. Sirve cualquier película con el volumen quitado. 4- Un ejercicio similar al anterior es escribir una historia relacionado con una foto en la que aparecen personas hablando. La forma en que interpretas las distintas imágenes dependerá de tu creatividad y de tus conocimientos sobre las habilidades comunicativas.

Ejercicio curioso:

Si te fijas un poco y pones interés no te costará demasiado leer el siguiente texto. De este modo, podrás comprobar algo sumamente curioso. Sgeún un eiudsto de una uinsrvdiead iglensa, no iomtpra el odern en el que las lerats eátsn ectasirs, la úcina csoa inrmptoate es que la prirmea y la última lreta eétsn esracits en la poóicisn ccrertoa. El rseto peduen eastr tenomtlate mal y aún páords lelreo son poamblers. Esto es pruoque no leeoms cdaa ltrea por sí mmsia, snio la pbarlaa cmoo un tdoo. Inírebcle ¿no?

Fuente: Colección “Para mantenerse en forma. Juegos de mente”

Cálculo

En nuestra vida diaria necesitamos manejar constantemente números: compra del supermercado, calcular los días que faltan para cierta fecha, el no pasarnos con los ingredientes cuando estamos siguiendo una receta de cocina, saber en todo momento cuántos sobrinos tenemos evitando que se nos pierdan, calculamos cuando jugamos a las cartas o cuando programamos el presupuesto para poder irnos de vacaciones.

Es evidente que no podríamos vivir sin esta capacidad y, aunque parezca mentira, la estamos atrofiando por falta de uso. Son pocas las veces que nos proponemos calcular algo con la mente, en vez de con la calculadora.

Cualquier momento del día es bueno para realizar tareas mentales que pongan en marcha esta habilidad; de este modo puedes aprovechar esos ratos libres en el transporte público, o en la cola del supermercado, para poner a funcionar tu cabeza.

Por ejemplo, cuando vas en autobús y el tráfico es intenso, puedes jugar a sumar los cuatro dígitos de las matrículas de los coches que tengas a la vista. Prueba a hacerlo lo más rápido posible y con el mayor número de coches.

Otra forma de trabajar el cálculo es intentar saber la cantidad de dinero que te va a cobrar el cajero del supermercado al terminar tu compra. No vale adivinar por adivinar, sino que se debe calcular lo más exacto posible, ¡también con los céntimos!. El precio real que te dé el cajero te podrá orientar sobre cómo estás en cálculo mental.

Y una última sugerencia: cuando saques calderilla del bolsillo, ¡entrena tu cálculo!. Coge esas monedas y unas cuantas más si tienes; espárcelas sobre la mesa y separalas en dos grupos aleatorios. Intenta decir, a simple vista y calculando por lo alto, la cantidad de dinero que hay en cada montón, y cuál es el que más tiene. Compruébalo después, claro.

Como estos ejercicios, seguro que se te pueden ocurrir muchos más…

Espero que os haya ayudado, y ya sabéis que si tenéis cualquier duda o sugerencia, podéis contactar conmigo.

 

Fuente: “Juegos de mente. Para mantenerse en forma”

Ejercicios de memoria y la vida cotidiana

En tu vida cotidiana también tienes muchas ocasiones de entrenar tu memoria a través de pequeños ejercicios que, además, te pueden ayudar a distraerte cuando estás viajando o esperando en una cola.

Por ejemplo, cuando vayas en el metro o en el tren, intenta recordar cómo se llama la siguiente estación sin mirar los carteles. Si este trayecto lo realizas diariamente, puedes intentar recordar de qué son los anuncios publicitarios que colocan en los andenes de las estaciones por las que vas pasando.

En general, tal vez es más cómodo utilizar una agenda, pero, prueba a recordar tus citas antes de consultarla; eso te ayudará también a ejercitar la memoria.

Otro pequeño ejercicio de entrenamiento es abrir una revista por una página cualquiera, observarla con atención y seguidamente cerrarla. Luego debes intentar recordar todos los detalles: los personajes que has visto, los anuncios, etc.

Para ir al super mercado, la lista de la compra es buena aliada para no olvidarse nada. Pero tenla en el bolsillo el mayor tiempo posible y no la utilices más que al final, cuando quieras repasar si efectivamente se te ha olvidado algo.

Todos estos pequeños detalles, son también ejercicios de memoria y te ayudarán a mejorarla. Cualquier momento es bueno para poner a funcionar tu cerebro.

 

 

Bibliografía utilizada: Colección Juegos de mente

La memoria

La memoria es más compleja de lo que parece a simple vista. Son muchos los estudiosos que la han analizado y no siempre se han puesto de acuerdo a la hora de describirla.

De las capacidades que nuestro cerebro posee, la memoria es una de las más importantes ya que permite que quede fijada aquella información relevante y necesaria para relacionarnos con nuestro entorno. Sin ella poco podríamos decir de nosotros mismos; ni siquiera nuestro nombre, ni si estuvimos en este o aquel sitio, ni tampoco cuándo nacimos, ni de dónde somos.

En realidad, la memoria es nuestra identidad. Por desgracia, no es difícil imaginar cómo sería nuestra vida sin ella, ya que podemos verlo en las personas afectadas por los distintos tipos de demencia.

Pero la memoria no sólo permite conocernos a nosotros mismos, sino que también es el almacén que alberga todos los conocimientos del mundo que tenemos y la que nos permite trabajar con ellos para alcanzar el éxito cada vez que se nos plantea un obstáculo.

CÓMO TRABAJAR LA MEMORIA

Ahora os voy a presentar una serie de ejercicios para trabajar la memoria.

El objetivo es utilizar más la cabeza, entrenar más el “músculo” que está dentro de ella y conseguir sentirnos más lúcidos y despiertos mentalmente.

Se ha demostrado que un ejercicio constante de las capacidades cognitivas ayuda a paliar el efecto de las demencias, retrasando su evolución o consiguiendo que se manifiesten más tardíamente.

Por otra parte, y dejando de lado el componente preventivo, dar solución a retos cognitivos es placentero de por sí y ayuda a pasar un buen rato cuando disponemos de tiempo libre.

¿ESTÁS PREPARADO? 

Os voy a explicar una de las técnicas utilizadas para poder recordar con más facilidad: LA CATEGORIZACIÓN, o agrupación de los elementos en grupos significativos.

Supongamos que tenemos que recordar las siguientes palabras:

Escuela

Gato

Calendario

Canario

Agenda

Ordenador

Tostador

Libro

Sardina

Intenta recordar todas estas palabras sueltas. Es una tarea complicada, ¿verdad?

 

Por eso hacemos uso de la categorización, incluyendo las palabras en conjuntos que sigan unos criterios que las relacionen.

Por ejemplo, en este caso podríamos formar el conjunto de “objetos que se encuentran en una escuela” (calendario, agenda, ordenador y libro) y el conjunto de “seres vivos susceptibles de ser cocinados con un tostador” (canario, gato y sardina).

Aunque a veces el criterio que adoptemos sea un poco absurdo, esto no interferirá a la hora de recordar, más bien al contrario, ayudará a rememorarlo todo con mayor facilidad.

 

 

Otra de las muchas técnicas utilizadas para recordar, es LA VISUALIZACIÓN:

Supongamos que tenemos que recordar las siguientes palabras con el mismo orden en que se presentan:

Cama

Reloj

Desayuno

Tomate

Leche

Puerta

En este caso son pocas palabras y quizá nos resultaría más fácil memorizarlas que en el ejercicio anterior, pero sólo las recordaríamos con seguridad a corto plazo. Si nos lo preguntaran pasadas unas horas, es más probable que nos acordemos de ellas si utilizamos la técnica de VISUALIZACIÓN O TÉCNICA DEL RELATO, en la que nos vamos a imaginar una historia que enlace todas las palabras, por ejemplo esta:

Me levanté de la cama, miré el reloj y era la hora del desayuno. Tomé  un zumo de tomate y un vaso de leche. Luego abrí la puerta y me marché.

 

Como ves, la “chuleta” o “nota”, no es la única solución para afrontar una prueba de memoria. Intenta aplicar estos métodos, ejercitarás más tu cerebro e irás obteniendo cada vez mejores resultados.

Artículo realizado por: Irene Díaz  Terapeuta Ocupacional

Artículo realizado por:
Irene Díaz
Terapeuta Ocupacional

¿Qué es la estimulación cognitiva?

Este artículo pretendo que sea el comienzo de una serie, en la que explicaré detalladamente qué es el ámbito cognitivo y qué hacer para estimularlo:

 

La estimulación cognitiva, engloba todas aquellas actividades que se dirigen a mejorar el funcionamiento cognitivo en general (memoria, lenguaje, atención, concentración, razonamiento, abstracción, operaciones aritméticas y praxias) por medio de programas de estimulación.

Consiste en estimular y mantener las capacidades cognitivas existentes, con la intención de mejorar o mantener el funcionamiento cognitivo y disminuir la dependencia del enfermo.

 

Os voy a contar, un estudio realizado por un grupo de neurólogos, geriatras y psiquiatras de varios centros públicos de Madrid, Barcelona y Nueva York y dirigido por la Fundación María Wolf:

El estudio se realizó para valorar los efectos de la estimulación cognitiva y motora en los pacientes con Alzheimer en fases iniciales.

Escogieron 84 pacientes con deterioro cognitivo leve, comienzo de demencia o la primera fase de la demencia moderada.

De los 84 pacientes incluidos en este estudio, 44 fueron seleccionados por sorteo para participar en un programa de estimulación cognitiva y motora que se realizaría en dos sesiones semanales de 3,5 horas de duración cada una.

Los resultados del estudio, mostraron que al cabo de un año, los pacientes que habían acudido a las sesiones de estimulación cognitiva y motora, presentaban una situación afectiva más positiva. Además, presentaban menos problemas conductuales y gozaban de una calidad de vida superior, con menos episodios de agitación, menor irritabilidad y mejor relación con otras personas.

Por otra parte, las funciones cognitivas de los pacientes que recibieron la estimulación se mantuvieron estables, mientras que las de los pacientes que no las recibieron, habían declinado.

Durante el tiempo que duró el estudio, la carga de los cuidadores se mantuvo estable en los dos grupos.

En cuanto al tratamiento farmacológico, todos los pacientes tomaron anticolinesterásicos, los que mayor efecto cognitivo producen en esta enfermedad; de hecho, deducen los expertos que los beneficios de la estimulación se suman a los de estos fármacos y además son complementarios.

El número de fármacos tranquilizantes no se alteró en los pacientes que cumplieron el programa de estimulación motora y cognitiva, mientras que aumentó significativamente en los pacientes que no lo hicieron.

Además de este estudio, existen muchos otros en los que se demuestra que estimular la mente, es beneficioso para todos, tanto como prevención, como tratamiento.

Las neuronas no son células que se reproduzcan y por tanto cuando se pierden no son reemplazadas y sustituidas por otras.

Sin embargo, nuestro cerebro no es una estructura rígida, todo lo contrario, el término “Plasticidad del sistema nervioso” hace alusión a ese potencial de modificabilidad y adaptación que presenta nuestro sistema nervioso central.

¿Qué ocurre cuando ciertas neuronas desaparecen? ¿Quedan mermadas de forma irreparable las funciones dependientes de ellas?

La respuesta es, no. Ciertas neuronas tienen la capacidad de realizar funciones diferentes para las que inicialmente estaban concebidas.

También tenemos que añadir que lo importante no es el número de neuronas que tengamos o perdamos, lo importante son las conexiones que establecen una con otras, conexiones que se crean y se fortalecen con el uso y la estimulación cognitiva adecuada.

La cognición engloba muchas habilidades cerebrales, como:

la memoria, el cálculo, la concentración, la atención …

 Durante las próximas entradas, iré detallando más cada una de estas capacidades, de manera que nos ayude  a entender mejor el proceso cognitivo y podamos de esta manera ejercitarlo.

 Para ver sólo ésta categoría de entradas, pulsa aquí: http://terapiaensudomicilio.wordpress.com/category/sobre-la-estimulacion-cognitiva/

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Atículo realizado por:
Irene Díaz
Terapeuta Ocupacional

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